Sopas

Salmorejo cordobés

Tomate maduro, pan y aceite de oliva se convierten en una crema espesa y suave. El huevo duro y el jamón completan este clásico cordobés, servido bien frío.

30 min (20 prep. + 10 cocción)4 personasFácilCoste: EconómicoGuardar
Tradicional españolaCocina andaluzaCrema fría
Salmorejo cordobés casera, receta paso a paso

Información nutricional

Valores aproximados por ración

Raciones de HC

3.4

1 ración = 10 g de hidratos

Energía

427

kcal

Índice glucémico

45

Bajo · Carga glucémica 15

Hidratos de carbono34 g
de los cuales azúcares8 g
Fibra4 g
Proteínas13 g
Grasas25 g
de las cuales saturadas4.3 g
Sal1.9 g

Alérgenos

Cereales que contienen glutenHuevos

Ingredientes

Crema

  • 1.000 g de tomates maduros
  • 200 g de pan de trigo de miga compacta del día anterior
  • 80 g de aceite de oliva virgen extra
  • 5 g de ajo pelado
  • 3 g de sal

Guarnición y cocción

  • 2 huevos medianos, 100 g comestibles en total
  • 60 g de jamón serrano
  • 800 ml de agua para cocer los huevos

Utensilios

Batidora de vaso o de brazo · Colador fino · Cazo · Báscula · Cuchillo · Tabla · Recipiente con tapa

Seguridad alimentaria: Lava los tomates y evita contaminar la crema con utensilios usados para alimentos crudos de origen animal. Cuece el huevo hasta que la clara y la yema estén firmes y mantén el plato refrigerado hasta servir.

Preparación paso a paso

  1. 1

    Pon los huevos en un cazo con los 800 ml de agua fría. Calienta a fuego medio-alto durante unos 5 minutos, hasta que hierva.

  2. 2

    Desde que empiece un hervor suave, cuece los huevos durante 10 minutos. Evita un borboteo fuerte que pueda romper las cáscaras.

  3. 3

    Enfría los huevos bajo agua fría durante 2 minutos y refrigéralos mientras preparas la crema.

  4. 4

    Lava los tomates durante 1 minuto, retira los pedúnculos y córtalos en cuartos. Conserva su jugo.

  5. 5

    Tritura el tomate durante 2 minutos a velocidad alta, hasta obtener un puré bastante fino.

  6. 6

    Pasa el puré por un colador fino durante 3 minutos, presionando con una cuchara para separar pieles y semillas sin perder demasiada pulpa.

  7. 7

    Trocea el pan, sumérgelo en el tomate y deja que se hidrate durante 10 minutos. Toda la miga debe quedar húmeda.

  8. 8

    Añade el ajo y la sal. Tritura durante 2 minutos, hasta que no queden grumos de pan.

  9. 9

    Con la batidora en marcha, incorpora los 80 g de aceite en hilo durante 2 minutos. La crema debe aclararse ligeramente y quedar emulsionada.

  10. 10

    Comprueba la textura durante 1 minuto: debe caer de la cuchara formando una cinta espesa. Pásala a un recipiente tapado y refrigera a 4 °C o menos durante al menos 2 horas; este reposo no está incluido en el tiempo de preparación.

  11. 11

    Justo antes de servir, pela y pica los huevos y corta el jamón en tiras pequeñas durante unos 3 minutos, usando una tabla limpia.

  12. 12

    Reparte la crema fría entre cuatro cuencos y distribuye el huevo y el jamón por igual. Sirve inmediatamente, sin añadir más aceite.

Consejos del cocinero

  • El pan de miga compacta aporta cuerpo con menos sensación de corteza triturada.
  • Añadir el aceite poco a poco favorece una emulsión uniforme y un color más claro.
  • Reparte la guarnición al servir para que el jamón conserve su textura y el huevo no se reseque.

Errores comunes y cómo evitarlos

  • Añadir agua para facilitar el triturado: diluye el sabor y modifica la textura característica.
  • Usar demasiado ajo: su intensidad aumenta durante el reposo.
  • Echar todo el aceite de golpe: puede dejar una crema menos homogénea.

Variaciones

  • Para una versión sin jamón, omite los 60 g y reparte 40 g de tomate picado sobre cada cuenco.
  • Para una textura más ligera, utiliza 150 g de pan en vez de 200 g; cambiarán los valores nutricionales.

Conservación

Guarda la crema y la guarnición por separado, en recipientes cerrados a 4 °C o menos, durante un máximo de 48 horas. Refrigera antes de que transcurran 2 horas desde su elaboración. No se recomienda congelar con el huevo y el jamón.

Origen y tradición

El salmorejo es una preparación característica de Córdoba. Su versión actual más conocida combina tomate, pan, aceite de oliva y ajo, con una textura más espesa que la del gazpacho.

Con qué acompañarlo

Sírvelo como primer plato, seguido de pescado a la plancha o una tortilla de verduras. No necesita más pan como acompañamiento.

Preguntas frecuentes

¿Hay que pelar los tomates?

No en esta receta: se trituran y después se cuelan. Si tu batidora deja una textura completamente fina, puedes prescindir del colado.

¿Puedo prepararlo el día anterior?

Sí. Guárdalo tapado a 4 °C o menos y añade el huevo y el jamón justo antes de servir.

¿Por qué ha quedado demasiado espeso?

El pan absorbe de forma distinta según su humedad. Puedes corregirlo con 50 g de tomate triturado adicional; no está incluido en las cantidades ni en el cálculo nutricional.

Comentarios (0)

Entra para dejar un comentario.

    También te gustará

    Una receta nueva cada semana

    Únete al boletín y recibe ideas para cocinar sin pensar qué hacer de comer.